29/10/2010

Te quiero ver bien

Nos emborrachamos después de la cena. él puso música. Te agarró con fuerza para bailar. Se te notaba que no querías pero accediste por que él es más fuerte. Te quiere, se nota y mucho. Está borracho y sus pasos no son tan bien coordinados como en las clases de baile, que hace un par de años ustedes dos tomaron cuando recién se estaban conociendo. Trata de acercar la cabeza hacía la tuya pero te alejas. No te gusta el olor a licor. También puede ser que te de nauseas. Debe de ser eso. Es común estar así en ese momento del embarazo. Intenta otra vez pero tu definitivamente no quieres que se acerque. A la tercera, él se enoja. Te empuja, levanta su puño y te pega en la cara. Como él es más fuerte, te bota al suelo. Lo trato de detener pero como también es más fuerte que yo se resiste. No te golpea más por que ese nunca fue su propósito, es que es un hombre muy básico y a veces reacciona así. Te mira fijamente pero dirige sus palabras hacía mi. Dice que por dos meses se ha tratado de acercar a ti pero no lo dejas ni llegar cerca, no entiende por qué. Frustrado y derrotado se va a acostar. Te levantas y apagas la música. El silencio nos cubre y la tensión se siente. Ahora ya sé por qué quieres ir conmigo. Lo que todavía no entiendo es que cómo él no sabe que estás embarazada...