15/10/2010

Billetera

Compro esta billetera en una tienda en el mall, huele a cuero, efectivamente es cuero, o por lo menos eso es lo que me dice el vendedor, de color negro con el nombre de Kenneth Cole. Te la doy a ti por que necesitas una billetera nueva. La que tienes es vieja, café, de mala calidad y rota, no sirve. Bueno, cumple su proposito de guardar billetes pero no complementa lo que eres (desde mi punto de vista). Nunca fuiste de esas personas que usan billeteras de color marrón. Eres más de esos que usa color negro en sus billeteras. Es más sobrio, serio, más capaz. Es uno de los regalos más caros que he hecho. Para efectos de mi biografía, puede ser el único regalo que supera varios ceros. Viene con un llavero, como para decir que quiero abrazarte y, además, darte un beso en la frente. Todo esto está envuelto en una caja de madera cubierta de más cuero. ¡Me da pena la cantidad de vacas que murieron para poder decirte que te quiero! No murieron tantas vacas la verdad, solo exageré un poco ahí para efectos dramáticos. Lo que si pasó después de darte el regalo fue que nunca lo usaste. Tres años pasaron y ahí está. Mi abrazo, mi beso y mi cariño tienen el cuero seco y están llenos de moho. Tal vez si eres una de esas personas que usa una billetera café y yo realmente no te conozco.